Lo que hay detrás de la "tragedia" de Santa Teresita
La muerte de 6 obreros de la construcción, en una obra en Santa Teresita, al derrumbarse la estructura mientras se vertía el hormigón de relleno, volvió a poner de manifiesto una fría realidad que se presenta todos los días en el gremio de la construcción: son cientos las vidas que se pierden al año debido a la política las los empresarios, el estado y la UOCRA.
La obra a cargo del "Grupo Perfil", adjudicatario da varias obras públicas en el Partido de La Costa y sus alrededores, colapso en pleno desarrollo de las tareas de obra, dando cuenta de la impericia y la negligencia de los empresarios que en la mayoría de las veces ponen en riesgo la vida de sus empleados con el propósito de sacar un mayor redito económico de cada emprendimiento. El negocio de la obra pública no solo vive de los sobreprecios y las coimas, sino también de los recortes de presupuesto y de la reducción de gastos que se consideran "excesivos" de manera unilateral.
Pero a la hora de identificar a los responsables sería un graso error detenernos solamente en la empresa a cargo del emprendimiento edilicio. El intendente del Partido de La Costa Juan Pablo de Jesús ya ha dicho que iniciara acciones en la justicia contra la empresa constructora. Se trata de una medida distraccionista que busca correr el foco de atención sobre la responsabilidad que le cabe al ejecutivo municipal. La intendencia debe informar a las autoridades intervinientes y a la ciudadanía en qué condiciones laborales realizaban sus tareas los obreros de la construcción de la obra donde se produjo este siniestro ¿Es posible que uno de los encargados de auditar las condiciones de trabajo en el territorio bajo su jurisdicción, y en este caso principal responsable del emprendimiento en cuestión, deslinde su responsabilidad en un tercero, como si se tratara de un elemento externo a los sucesos? Mas cuando en apariencia se han violentado todos los requisitos y protocolos que hacen a la seguridad en las obras de construcción.
Otro es el cargo que le corresponde a la UOCRA por permitir que la obra continuara a sabiendas que se estaba ante una bomba de tiempo. La UOCRA tiene la vil tradición de realizar los pedidos de inspección de seguridad e higiene ante el Ministerio de Trabajo ni bien empezada cada obra. Sin embargo los legajos de decenas y decenas de siniestros y muertes obreras ya han dejado al desnudo que se trata de una maniobra para encubrir su responsabilidad, y su participación, en los beneficios excepcionales que producen las empresas al vulnerar los derechos de los trabajadores. La UOCRA nunca sigue los expedientes abiertos en el Ministerio de Trabajo, como si los trabajadores de aquellas obras no merecieran la atención de aquellos dirigentes gremiales que día a día ocupan las secciones policiales de los principales periódicos. Por detrás de este procedimiento formal se esconden los negocios entre la dirigencia de la UOCRA, los empresarios y los funcionarios del estado.
Evocando el título de los principales periódicos difícilmente podamos concluir que no estamos ante una "tragedia" como la entendían los griegos: es decir aquellas circunstancias donde el camino escogido lleva inevitablemente al final que se trataba de evadir. Por lo contrario, aquí hay marcadas responsabilidades sobre este crimen contra la clase obrera.
La salida a esta barbarie en la construcción es la elección de comités de seguridad e higiene en las obras y el crecimiento del Sitraic en todo el país para transformar el régimen de la construcción que lleva implícito la muerte de cientos de obreros de nuestra industria cada año.
