Lázaro Baez y la UOCRA: algo más que amigos

Al centro de la foto: Gerardo Martínez. A la derecha: Carlos Romero, secretario generla de la UOCRA para la Zona Sur del paìs.

Las declaraciones de Lázaro Baez ante la justicia están revelando la trama de negocios, corruptelas y complicidades que hicieron del manejo de la obra pública y el tráfico de influencias un negocio millonario para unos pocos. El señalado en esta oportunidad es nada menos que el dirigente de la UOCRA, y secretario general del gremio para la Zona Sur del país, Carlos Romero, a quien los periodistas de la publicación LETRA P señalan como socio del empresario convicto en diversos negocios. El artículo publicado el 30/05 en el portal de noticias de web afirma que Romero “en los últimos años realizó cuantiosas inversiones en la provincia de Entre Ríos. Allí, incursionó en la construcción y también en la cría de pollos.” Nos parece curioso que un dirigente sindical de la UOCRA incurra en emprendimientos privados en la construcción, y en otros rubros, durante el ejercicio de sus funciones como “representante de los trabajadores”, después de todo es sabido que no se puede estar en ambos campos en disputa; o se defiende a los trabajadores con los métodos de la clase obrera o se defiende los intereses particulares de los empresarios. Al parecer Romero es como sindicalista un buen empresa rio, incluso llama la atención como se valió de los recursos necesarios para convertirse en un exitoso emprendedor, considerando que como dirigente de la construcción su salario debería ser equitativo al que cobra un obrero de la industria. Romero tiene la particularidad de no dar ningún paso sin el aval del máximo dirigente de la UOCRA, Gerardo Martínez, quien no puede evitar quedar pegado al empresario Lázaro Baez ante cada noticia u hecho que produce esta causa. La nota va aún más lejos, al parecer la preocupación de los cabecillas de la UOCRA sería que el testaferro de estos negocios, de dudosa procedencia, sería nada menos que el propio Lázaro Baez. Es decir que nuestra consideración- como Sitraic – de la alianza de la UOCRA con el empresario K en la Patagonia se queda corta ante este revelamiento: la UOCRA y Lázaro no solo son aliados, sino que ante todo son socios. Esto constata al afirmación del Sitraic de que la UOCRA LE ALLANABA EL CAMINO A Lázaro para retirarse de S anta Cruz sin mayores problemas. De fondo siempre se trató de una devolución de favores entre socios empresarios cuyo negocio es estafar a los trabajadores de la construcción.