La verdad detrás de las banderas de la UOCRA

En los últimos tiempos se ha vuelto común la presencia de las llamativas banderas verde flúor de la UOCRA en las fachadas de las obras de construcción de todo el país. Con el lema “UOCRA PRESENTE” daría la impresión de que se trata de una manifestación de pertenencia sindical por parte de los trabajadores, sin embargo la presencia de las banderas en las obras suelen ocultar una historia oscura de negocios y aprietes.
El primer elemento que intenta oscurecer la colocación sistemática del emblema de la UOCRA en cada una de las obras es la falta de sentido de pertenencia de los trabajadores para con este sindicato. En la mayoría de los casos, las banderas son colocadas de forma inconsulta, sin mediar el consentimiento de los obreros d ela construcción, y en muchas oportunidades a expensas de ellos. Para los trabajadores la UOCRA se ha convertido en algo ajeno a sus necesidades, ya que sus métodos e intereses transitan por un camino distinto al de los obreros de la construcción. Las banderas de la UOCRA tratan de ocultar este hecho de forma obscena. Como dice el refrán: “Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”.
Las banderas de la UOCRA tienen el propósito de arrogarse la pertenencia de los trabajadores, desde la cual se ejerce una tutela permanente. Según esta consideración, la UOCRA coloca al obrero como un actor con incapacidad para ejercer sus propios derechos, de ahí que restrinja por todos los medios su capacidad de acción. Cuando la disuasión no fuera suficiente para bloquear la organización de los trabajadores, la UOCRA actúa en consecuencia a los atributos de la patria potestad, aunque eso signifique a veces el uso de la violencia física e incluso el asesinato de trabajadores.
Detrás de los estandartes de la UOCRA se esconden los negocios con los empresarios. El lema “UOCRA PRESENTE” daría la falsa idea de que allí reside una fuerte organización gremial que vela permanentemente por los intereses de los trabajadores, sin embargo es la tapadera de los negocios fraudulentos de la dirigencia sindical descompuesta de la UOCRA con los empresarios y el estado, que ha dado lugar al enriquecimiento ilícito y al beneficio privado de todos ellos. A cambio de la coima y favores económicos, la UOCRA libera la zona para que el empresario vulnere los derechos de los trabajadores. Es una práctica corriente que incluye una ecuación monetaria donde el costo de la coima es siempre inferior al beneficio de no pagar las cargas sociales, los elementos de seguridad e higiene, las horas extra, vacaciones, aguinaldo, etc. El estado actúa como cómplice de este negocio negándose a ingresar a las obras identificadas con los emblemas de la UOCRA. Y La UOCRA actúa como un guardián celoso que impide el acceso de inspectores y otros trabajadores para que se constaten las condiciones de trabajo.
Por todos estos motivos es que el Sitraic desconoce las banderas de la UOCRA como indicador real de la voluntad de los trabajadores. Rechazamos el método d ecolocación de banderas (incluso del Sitraic) porque no nos arrogamos la pertenencia de ningún trabajador. Son los sindicatos los que pertenecen a los trabajadores y no los trabajadores a los sindicatos.
La lucha por transformar el gremio de la construcción inclinando la balanza para los trabajadores es una lucha por erradicar los métodos de la burocracia sindica, sus aprietes y negocios. Son los propios trabajadores los que bajan los estandartes de la UOCRA cuando deciden afiliarse al Sitraic y toman conciencia de la fuerza de su organización.