5 de abril del 2018

“LA COIMA” En la INDUSTRIA DE LA CONSTRUCCION

COSTUMBRES ARGENTINAS

Un trabajador, en cualquier lugar del país, llega a su obra, es viernes, uno como tantos, la semana ya pesa sobre sus hombros su espalda y sus manos. Viajo para llegar y entrar a horario, el presentismo si se lo pagan suma y si no se lo pagan y la medida de pago es el jornal, que en términos actuales le llaman por producción, sabe que en la mañana su rendimiento es mayor, y como de eso depende su jornal igual llegara temprano, no está demás decir que no importa para esta historia cuál es su categoría, oficial, medio u ayudante la situación es la misma.

Si este trabajador está en negro, no tendrá ni vestuario ni un baño decente, las condiciones son deplorables desde donde se lo mire, pero es sabido, la necesidad tiene cara de hereje, inicia su tarea, cumple su “producción”, que por cierto no es suya, sino de la empresa, empresario, contratista que siempre exigirá más y más.

Pero no olvidemos que es VIERNES, y es el día que, en miles de obras de este país, se repite un hecho, que los trabajadores conocen perfectamente, estacionara en la puerta de la obra un auto de alta gama, una camioneta 4 x 4, y, en estos vehículos llegaran los representantes de la UOCRA, hablaran con quien este a cargo de la obra y retiraran “LA COIMA”.

Dicho en estos términos, quizás brutales, no hay lugar a interpretaciones o justificativos, de esa presencia los viernes, diremos como puede ser que soportemos esto, a nadie escapa que cada trabajador que vive esta escena entiende perfectamente que esa “COIMA”, representa crudamente su sometimiento, su salario y las condiciones precarias donde se arriesga el cuerpo a cada minuto.

No se trata de una anécdota, ni de una historia de ficción, esta visita de los viernes en miles de obras del país esta ligada indisolublemente a un régimen laboral antiobrero, y a un sin número de complicidades, que dejan como resultado, muerte, miseria, enfermedades y lo que es peor IMPOTENCIA ante la IMPUNIDAD reinante.

Podríamos decir, que LA COIMA, es la migaja de un negocio sindical empresario, y que la parte gruesa del pastel la UOCRA, las cobra firmando “paritarias vergonzosas” entregando derechos a sus socios de la CAMARA ARGENTINA DE LA CONSTRUCCIÓN, en el descuento compulsivo, y sobre todo en la empresa de recaudación de aportes que es una sociedad de la UOCRA Y LA CAMARA.

Pero LA COIMA de los viernes, es la prueba indiscutible, que la UOCRA, se derrumba llevándose en su caída, trabajadores en negro, accidendentes evitables, falta de pago, recibos truchos, tercerización, en definitiva, intentando imponer el trabajo esclavo como sistema laboral dentro de la industria. Dirán algunos empresarios que son extorsionados por la UOCRA, argumento flojo para encubrir la complicidad, mientras todo esto ocurre ellos no dejan de ganar, y es su COIMA, la que alimenta el sistema de bandas, patotas y marginales metidos a pseudodirigentes y gendarmes de los trabajadores.

El SITRAIC, considera que tenemos una salida, que es posible modificar esta situación, para ello, en LA ASAMBLEA GENERAL EXTRAORDINARIA DE BAHIA BLANCA, del 9/3 votamos y resolvimos:

Que en todas las delegaciones del SITRAIC debe garantizarse la democracia sindical para lo cual deben seguirse los lineamientos del método clasista y del estatuto tanto como del reglamento de las delegaciones. La toma de decisiones debe efectuarse mediante asambleas de trabajadores en los lugares de trabajo o en la sede sindical. Asimismo, debe garantizarse la participación de todos los trabajadores en la elección de delegados de las obras mediante el voto directo y secreto de los mismos. Debe reforzarse la actividad sindical, las inspecciones laborales contra el trabajo no registrado, las inspecciones de seguridad e higiene, llevar adelante campañas de afiliación, realizar asambleas en los lugares de trabajo para hacer saber a los trabajadores el método clasista del SITRAIC y continuar con la capacitación sindical, ya que solo sobre bases sólidas, podrá conseguirse la organización de los trabajadores.