Confusa polémica sobre la representación de los trabajadores del mundo ante el G20
(La siguiente nota combina hechos de ficción y de la realidad. Confiamos en que el lector pueda discernir entre lo que corresponde a una y otra).
Gerardo Martínez (Secretario General de la UOCRA) acaba de ser designado como presidente del L20 durante el mismo periodo en el cual la Argentina ejercerá la presidencia temporal del G20.
El L20 ocuparía el lugar de representación de los intereses de los trabajadores del mundo ante el G20 y tendría por propósito abordar los principales problemas que afronta el movimiento obrero. Las prioridades del L20 serán “la formalización del empleo a través de salarios mínimos (...) El respeto de derechos laborales y de pisos de protección social, la distribución equitativa de ingresos, la generación de inversiones para crear empleos de calidad, la capacitación para adquirir mayores competencias y el crecimiento sostenible e inclusivo para todos los trabajadores". Esto ha desatado una dura polémica entre los defensores y los detractores de Gerardo Martínez.
Quienes defienden la cuestionada designación señalan que la misma se ha dado como resultado de la tenaz campaña que la UOCRA viene desarrollando contra el trabajo en negro, colocando estandartes con el lema “UOCRA PRESENTE” en toda obra donde se vulneren los derechos de los trabajadores. Aunque la corriente mayoritaria no coincide con la línea temporal de estos sucesos y expresa que esas condiciones precarias han emergido como consecuencia de la instalación de dichos estandartes.
Otros por su parte afirman que la decisión fue motivada debido a los servicios aportados por Gerardo Martínez, con la inteligencia necesaria para poner los recursos del Estado en el terreno de los trabajadores. Sin embargo, un grupo de lingüistas difiere de la interpretación de los textos que han fundado esta opinión, señalando que los mismos hacen alusión expresa a su papel como “servicio de inteligencia del Estado” con su terreno de operaciones en los trabajadores. Lo mismo ocurrió respecto a su rol bajo el último gobierno de facto: mientras unos afirman que “batalló contra las fuerzas de la dictadura” otros aseveran que en verdad “integró las fuerzas de la dictadura como batallón 601”.
Consultadas fuentes del círculo íntimo del gobierno nacional, estas han hecho saber su apoyo a la presidencia del dirigente de la UOCRA, manifestando su permanente colaboración para la consecución de la agenda del gobierno en materia de salarios, convenios y reformas. Es de destacar que respecto a este punto, defensores y detractores dan fe de que se estaría diciendo lo cierto.
Tambien el ministro de trabajo opinó al respecto, señalando que gracias a Gerardo Martínez se está avanzando en la extensión de modalidades del convenio de la construcción a otros gremios e industrias del país, buen síntoma para progresar hacia relaciones laborales globalizadas. La mención fue en un encuentro de empresarios e inversores de primer nivel y el auditorio estalló en aplausos ante las palabras del ministro.
Gerardo ha tenido que salir a dar explicaciones, y en su propia defensa ha dicho que el representa un legado sindical sólido y homogéneo, que ha dado lugar a la inexistencia de cualquier tipo de oposición o manifestación contraria a la dirección del gremio. Esto ha caído bien entre quienes confían en la integridad del líder sindical, pero son muchos los que han observado que esta falta de oposición quizás se deba a los altos niveles de intimidación y persecución dentro del gremio, incluso la muerte de decenas de trabajadores.
Para obtener algo de claridad sobre la cuestión decidimos ir directamente a la fuente, y en una obra remota del conurbano bonaerense dimos con un trabajador de la construcción a quien consultamos su opinión sobre Gerardo Martínez. Quedamos sorprendidos cuando este nos dijo que no conocía a ese señor y que nunca había escuchado su nombre hasta ahora.
