30 de Mayo del 2017

Con Triaca y Funes de Rioja, Gerardo Martínez va a la OIT a negociar un nuevo retroceso

Más de 200 integrantes son los que componen la comitiva de sindicalistas, empresarios y funcionarios públicos que participaran del próximo congreso de la OIT celebrado en la ciudad de Ginebra (Suiza) en los primeros días del mes de junio.

Como lo retrata el portal de Ámbito Financiero (http://www.ambito.com/884522-comitiva-record-para-cumbre-de-oit-en-suiza-con-agenda-local) se trata de la representación más numerosa y amplia que haya participado de una de estas instancias. El hecho en cuestión parece ser que los empresarios encuentran el periodo actual como un momento oportuno para avanzar en materia de cuestionamientos al derecho de huelga y la reforma de los convenios colectivos con la inclusión de ítems de productividad en las negociaciones salariales, entre otras cosas.

Que esto ocurra semanas después de que la Uocra de Gerardo Martínez cerrara unas paritarias ruinosas para los obreros de la construcción estaría d ando cuenta de que lo que se pretende ahora es otorgarle algún marco institucional a la nueva ofensiva que preparan las patronales sobre los trabajadores de nuestro gremio y de la industria argentina en general.

De todos los habilitados para participar, Gerardo Martínez es el único que lo hace en calidad de miembro del Consejo de Administración de la OIT. Por estas razones juega el papel de interlocutor de los distintos sectores (estado, empresarios y sindicatos) para llegar a los acuerdos que permitan aumentar las ganancias de los empresarios a costa de los derechos e intereses de los trabajadores. Gerardo se ha convertido en un comodín de Macri para imponer su agenda de ataque a las condiciones de vida de los trabajadores del país.
Que Triaca (el principal responsable de garantizar el techo salarial y de legitimar cientos de miles de despidos desde la cartera laboral) y Funes de Rioja (Vicepresidente de la Unión Industrial Argentina) sean unos de los protagonistas de la comitiva hacia el congreso de la OIT da cuenta del proceso de adaptación e integración de Gerardo Martínez a los intereses de los empresarios y al Estado.
La moneda de cambio por la colaboración de la burocracia sindical con el trazo grueso del ajuste serían las gestiones por los fondos de las obras sociales y la implementación del Consejo del Salario Mínimo como tapadera de la entrega que preparan consumar.