Con la reinstalación de un delegado del Sitraic triunfa un método.


En el día de la fecha, jueves 26 de noviembre, la patronal de Sergio Fabricio Hurtado tuvo que ceder en su acción persecutoria contra Andrés Ruiz, trabajador de la construcción elegido delegado del Sitraic en la obra de Riobamba 182, en la localidad de Lanús.
Ruiz fue despedido por la empresa a mediados del mes de junio, dos días después de ser elegido por sus compañeros como su representante gremial frente a los reclamos de la obra. En aquel entonces la obra se encontraba totalmente irregular, con los obreros sin registrar y sin los recaudos que indican las normas de seguridad e higiene.
Tras el despido del delegado la empresa intento evitar a toda costa la organización de los trabajadores de la obra, con el propósito de sostener las condiciones pésimas de trabajo a las cuales eran sometidos los trabajadores.
La conquista se produjo en la justicia cuando la empresa desistió de ir a juicio reconociendo los derechos del compañero Andrés Ruiz: el pago de los 5 meses donde fue impedido de trabajar, una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados y su reinstalación en la obra manteniendo la condición de delegado hasta la finalización de la misma. Se trata de una victoria contundente sobre la empresa y un triunfo sobre las patronales de la zona. Es la convalidación de un método sindical clasista que defiende la organización de los obreros en sus lugares de trabajo frente a las persecuciones de la patronal y la burocracia.
Este triunfo abre un antecedente importante para los trabajadores de la construcción y cimienta la confianza de los obreros en una nueva dirección sindical en el gremio.