30 de Marzo del 2017

Con “Dios” y con el “Diablo”

Gerardo Martínez acaba de protagonizar un hecho curioso que fue destacado por los medios nacionales. El pasado 29 de marzo fue parte de la delegación que el presidente Mauricio Macri conformó con el propósito de dar credibilidad a su gobierno y atraer inversiones extranjeras al país.

La comitiva se hizo presente en La Haya donde mantuvieron reuniones con funcionarios del gobierno Holandés y con la realeza. Allí Gerardo Martínez tomó la palabra para elogiar la política que aplica el gobierno de Macri- la misma que dejó un tendal de más de 100.000 despidos en la construcción- y la vocación de convocatoria al diálogo y la concertación. Macri le devolvió el favor con una afirmación llamativa: “Gerardo jugó muy bien acá” ¿Acaso puede quedar alguna duda sobre los servicios prestados por el ex batallón 601 al gobierno y los empresarios? El costo de la operación fue el compromiso de lanzamiento de un plan de viviendas que emplearía a 100.000 obreros de la construcción. Esto cuando la obra pública aun continua paralizada y cuando el gobierno impulsa como política la utilización de mano de obra precarizada (Argentina Trabaja, Construir Empleo, monotributistas, etc.) y fuera de convenio para disminuir costos laborales.

Del ridículo no se vuelve

Pero el papelón de la jornada no fueron las declaraciones de Martínez, cuya política obsecuente con los sucesivos gobiernos no sorprende ni al más incauto, sino que horas atrás, y desde el mismo lugar, manifestó su apoyo al paro convocado por la CGT para el próximo 6 de abril.
El líder de la Uocra estaría pasando realmente un mal momento: debe mantener sus acuerdos con el triunvirato de la CGT que renovó su lugar en la OIT y que ahora es arrastrado por los trabajadores a un paro, mientras se presta a las operaciones del gobierno nacional que busca demostrar su capacidad de contención del movimiento obrero. Mientras esto ocurre pende nuevamente sobre su cabeza la reapertura de la causa que lo imputa como servicio de inteligencia de la última dictadura militar. Es probable que en parte a ello se deba su vocación de servicio al poder, en tanto que la otra parte corresponde plenamente a su formación de Servicio, funcional a los gobiernos militares, los gobiernos democráticos y al que ocupe, aunque sea unos pocos días, el sillón presidencial.

La entregada que viene

En este cuadro, Gerardo Martínez se apresta, bajo apremios del gobierno, a cerrar una paritaria ruinosa del 20% a espaldas de los trabajadores. Es lo que ha hecho todos los años convirtiendo nuestros salarios en los más bajaos de la industria argentina, y nuestras condiciones de trabajo entre las más riesgosas del país.
El Sitraic en cambio se prepara para intervenir en las paritarias con el reclamo de un piso de $15.000 para el ingresante en la construcción. Con esta consigna y por la reactivación de la obra pública y el trabajo bajo convenio impulsamos el próximo 6 de abril la realización de un paro activo para irrumpir decisivamente en las luchas que estamos librando los trabajadores.