26 de Octubre del 2016
Con afiches anónimos la UOCRA busca confundir
Los locales del Sitraic de Florencio Varela y Remedios de Escalada, del conurbano sur bonaerense, amanecieron empapelados con un afiche con la consigna “VICTOR GROSI, HUGO EGUIAZABAL: ASESINOS CONDENADOS POR LA JUSTICIA”.
El Afiche es en clara alusión al juicio que aún se desarrolla contra el trabajador de la construcción y activista del Sitraic Hugo Eguiazabal: una causa armada por la patota de la UOCRA para perseguir judicialmente a los activistas que pusieron en pie al Sitraic. Los hechos que se investigan son el producto del enfrentamiento de dos grupos internos de la UOCRA que dejaron el saldo de un herido. La victima (Lucas Robledo), aun en su condición de discapacidad, siguió persistiendo en los mismos métodos de la UOCRA, lo que condujo al asesinato del trabajador de la construcción Darío Avalos con su participación y la de otros elementos de la UOCRA que atestiguaron contra Eguiazabal. No existe afiche que pueda limpiar la mancha de sangre que ha tendido la UOCRA en la construcción y en el movimiento obrero.
La UOCRA de la zona es apadrinada por el propio Gerardo Martínez, quien se valió de las patotas y la violencia sindical para expulsar del sindicato al núcleo de trabajadores que más tarde daría lugar al nacimiento del Sitraic. La agresión a trabajadores y la difamación en las sombras son los métodos aprendidos en la escuela de la dictadura militar, en la cual Martínez se formó como personal civil de inteligencia.
Un dato importante es el anonimato de los afiches colocados. La campaña que el Sitraic emprende contra los asesinos de Darío Avalos, como todas nuestras denuncias a la política criminal de la UOCRA, cuenta con la firma de nuestra organización. Porque asumimos públicamente nuestras posiciones y estamos en condiciones de defender nuestras afirmaciones ante cualquiera. La UOCRA en cambio tira la piedra y oculta la mano. Es el comportamiento de quienes faltan a la verdad y no pueden asumir una defensa de lo que sostienen, por eso se refugian en el anonimato, lugar común de bandidos y cobardes.
El Sitraic hace pública nuestra defensa de Hugo Eguiazabal y de su inocencia. Los ataques de una banda criminal que se ha llenado los bolsillos a costa de los trabajadores y que se niega a dar la cara sirven para esclarecer aún más el trasfondo de esta causa armada para defender un negocio y perseguir a los luchadores.
