21 de Febrero del 2017

A los obreros de Aysa, Metrogas y de servicio de luz

Somos miles los trabajadores de la construcción que en la actualidad nos encontramos desarrollando tareas para las empresas de servicio de luz, agua y gas en los distintos municipios de la Provincia de Buenos Aires. Esto responde a que las concesionarias privadas, e incluso el propio estado, se beneficia aplicándonos el convenio de la construcción cuyos salarios y condiciones de empleo son mucho más desfavorables que los convenios de las respectivas actividades que realizamos.

Las empresas prestadoras de servicios públicos incluso tercerizan la producción en manos de otras empresas privadas con el propósito de desvincularse completamente de los trabajadores. Con esto intentan alejarnos cada vez más de los derechos que nos corresponden y separarnos en infinidad de cuadrillas de trabajo que no cuentan con comunicación entre sí.

Estas empresas tercerizadas, a su vez, defienden a ultranza las condiciones de trabajo precario que nos imponen, ya que ellas se benefician de la diferencia entre el salario que percibimos y el costo que tendría emplearnos bajo las condiciones que impone el convenio de la actividad. Para este propósito se han hecho de un aliado indispensable que colabora en la división y el sometimiento de nuestros compañeros: la Uocra.

El Sitraic viene de realizar una reciente experiencia con compañeros de la empresa CyE, que realiza trabajos para Aysa en la zona sur del conurbano bonaerense. Allí los obreros optaron por pasarse masivamente a nuestro sindicato para empezar a organizarse por sus reclamos (equiparación salarial, comida, etc.). Sin embargo rápidamente la empresa actuó para obligar a que los compañeros se desafiliaran, incluso llegando a disponer de personal administrativo para completar los formularios de afiliación de la Uocra. Todo esto en contra de la voluntad de los trabajadores quienes fueron amenazados con ser desvinculados de la empresa. Es la misma realidad que sufren nuestros compañeros en empresas como Cosugas, y otras que a su vez están plagadas de acuerdos y negocios entre la Uocra y los empresarios, como ocurre con la provisión de viandas de comida y otros curros.

La Uocra, las empresas tercerizadas y las empresas de servicios públicos han montado un negocio contra los obreros de la construcción. La única forma de quebrar este acuerdo anti-obrero es si los trabajadores nos organizamos y actuamos juntos. El Sitraic se presenta como una herramienta para este propósito: terminar con los negocios a nuestras expensas, conquistar la equiparación salarial y los mismos derechos que los trabajadores bajo el convenio de la actividad y garantizar la estabilidad laborar de los obreros de la construcción.