𝐋𝐀𝐒 𝐌𝐄𝐍𝐓𝐈𝐑𝐀𝐒 𝐒𝐎𝐁𝐑𝐄 𝐄𝐋 𝐂𝐎𝐒𝐓𝐎 𝐋𝐀𝐁𝐎𝐑𝐀𝐋 𝐀𝐑𝐆𝐄𝐍𝐓𝐈𝐍𝐎

En base a mentiras, estamos asistiendo en un debate sobre la necesidad de modificar el régimen general de indemnizaciones en nuestro país, bajo la denominación "mochila argentina".
Tras esa premisa y en lo que se inscribe como un nuevo embate de los empleadores sobre los derechos y los salarios de los trabajadores y trabajadoras, se esconde el silencio cómplice de la CGT.
Los popes del sindicalismo sin legitimidad, están mas preocupados por mantenerse alejados de los juzgados, por las sendas causas penales que penden sobre ellos, y por el cargo que van a ocupar en la nueva conducción de la central, que por defender los derechos y los salarios de los trabajadores y trabajadoras.
La CGT, en pleno ejercicio de su entrega, mediante el silencio cómplice, oculta la fenomenal pérdida del poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores que implica en forma paralela e inversamente proporcional, el brutal incremento de las ganancias de los empresarios.
Mientras la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores se mide en pesos devaluados (y que las paritaria no logran recomponer), las ganancias de los empresarios se miden en dólares, otra de las asimetrías de nuestra economía y que oculta el silencio de la CGT.
En un reciente informe, publicado el día 30 de agosto de 2021 en "El Destape", titulada "Los trabajadores cada vez tienen menor peso en los costos de las empresas", que lleva la firma de Ezequiel Orlando, da acabada cuenta de ello.
En el peso de los salarios en el costo de producción, retrocedió 3,8 puntos, es decir, que cada día los salarios tienen menos incidencia en el costo final de la producción.
"La participación de la remuneración en el valor agregado bruto (VAB) total bajó del 49,8% al 46,1% entre el primer trimestre de 2020 y el mismo período de 2021, último período del que se tiene registro, según se desprende de la cuenta generación del ingreso que mide el Indec. Esto quiere decir que en el último año cayó 3,78 puntos porcentuales la proporción que ocupa el salario en lo producido por las empresas", asegura la nota.
En el caso de los trabajadores de la industria de la construcción, los salarios cedieron 8,7 puntos porcentuales frente al VAB (valor agregado bruto).
Ello implica que a pesar de los magros incremento salariales, el costo de la mano de obra cada día tiene menor incidencia en los costos da la producción.
Eso da cuenta de dos situaciones, la primera, que hay margen para incrementar los salarios y que el valor agregado bruto de los mismos, tenga en la industria de la construcción el porcentual que históricamente tuvo, por ser una de las industrias en las que mayor incidencia tiene la mano de obra.
La segunda situación es que los empresarios cada día ganan mas, ya que como los costos no bajaron, sino todo lo contrario, la diferencia pérdida de los salarios sobre el valor agregado bruto es tomada como ganancia por los empleadores.
Conforme la estimación efectuada por el pre candidato de Unidad Popular en el Frente de Todos y director del Banco Nación, Claudio Lozano, los trabajadores ocupados destinan 1 hora y 45 minutos de una jornada laboral de 8 horas para producir el equivalente al valor de su salario. Por lo tanto, el resto del tiempo (6 horas y 15 minutos) lo dedican a producir un excedente que es apropiado en primera instancia por los empresarios.
Queda muy clara la situación que atravesamos y que en la industria de la construcción se ve agravada por la circunstancia que a pesar de tener costos en pesos, genera ganancias en dólares.
Ello ocurre en la obra privada, refugio de los inversionistas, quienes no pudiendo adquirir dólares del mercado legal, recurren a inversiones inmobiliarias mediante el sistema de construcción de pozo, donde obtienen formidables ganancias en dólares a costo de que los trabajadores y trabajadoras perciban salarios devaluados y en pesos (sin contar que deben trabajar sin las medidas de seguridad e higiene correspondientes para agilizar la obra y bajar los costos).
No muy diferente es lo que ocurre en la obra pública financiada por organismos internacionales, donde el estado recibe dólares y ejecuta las obras en pesos, con sueldos devaluados y asegurando a los empresarios grandes ganancias, como vimos, por la permanente pérdida del peso del costo laboral en el costo de la obra en construcción.
Mano de obra cada día mas barata para saciar los deseos de ganancias de los empresarios, esos empresarios sobre los cuales la CGT guarda silencio cómplice. ¿Será que son socios?
𝐋𝐨𝐬 𝐯𝐢𝐞𝐣𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐪𝐮𝐞𝐦𝐚𝐬 𝐬𝐢𝐧𝐝𝐢𝐜𝐚𝐥𝐞𝐬, 𝐲𝐚 𝐜𝐚𝐝𝐮𝐜𝐨𝐬, 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐧 𝐬𝐞𝐫 𝐫𝐞𝐞𝐦𝐩𝐥𝐚𝐳𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚𝐬 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐚𝐬 𝐨𝐫𝐠𝐚𝐧𝐢𝐳𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐠𝐫𝐞𝐦𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬, 𝐧𝐚𝐜𝐢𝐝𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐥𝐢𝐛𝐞𝐫𝐭𝐚𝐝 𝐲 𝐝𝐞𝐦𝐨𝐜𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐬𝐢𝐧𝐝𝐢𝐜𝐚𝐥.
𝐄𝐥 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐮𝐜𝐡𝐚𝐫 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮𝐬 𝐝𝐞𝐫𝐞𝐜𝐡𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝𝐞𝐫𝐨 𝐬𝐢𝐧𝐝𝐢𝐜𝐚𝐭𝐨 𝐡𝐚 𝐥𝐥𝐞𝐠𝐚𝐝𝐨.
𝐄𝐥 𝐒𝐈𝐓𝐑𝐀𝐈𝐂 𝐥𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚.
𝐋𝐢𝐛𝐞𝐫𝐭𝐚𝐝 𝐬𝐢𝐧𝐝𝐢𝐜𝐚𝐥 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥𝐞𝐠𝐢𝐫 𝐚 𝐪𝐮é 𝐬𝐢𝐧𝐝𝐢𝐜𝐚𝐭𝐨 𝐬𝐞 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐭𝐞𝐧𝐞𝐜𝐞𝐫.
𝐃𝐞𝐦𝐨𝐜𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐬𝐢𝐧𝐝𝐢𝐜𝐚𝐥 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥𝐞𝐠𝐢𝐫 𝐲 𝐬𝐞𝐫 𝐞𝐥𝐞𝐠𝐢𝐝𝐨.
𝐄𝐥 𝐧𝐮𝐞𝐯𝐨 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐬𝐢𝐧𝐝𝐢𝐜𝐚𝐥 𝐬𝐞 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚 𝐒𝐈𝐓𝐑𝐀𝐈𝐂.