𝗟𝗔 𝗨𝗢𝗖𝗥𝗔 𝗡𝗘𝗚𝗢𝗖𝗜Ó 𝗦𝗔𝗟𝗔𝗥𝗜𝗢𝗦 𝗗𝗘 𝗣𝗢𝗕𝗥𝗘𝗭𝗔 𝗬 𝗦𝗘 𝗟𝗟𝗘𝗡Ó 𝗟𝗢𝗦 𝗕𝗢𝗟𝗦𝗜𝗟𝗟𝗢𝗦 𝗖𝗢𝗡 𝗠𝗜𝗟𝗟𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗗𝗘 𝗗Ó𝗟𝗔𝗥𝗘𝗦

Hace pocos días, la UOCRA anunció con bombos y platillos lo que aparenta ser una excelente paritaria, pero en realidad encubre la pobreza a la que somete a los trabajadores de la Industria de la Construcción.

De rodillas frente a la Cámara Argentina de la Construcción -el sector industrial más importante de nuestro país, generador de riqueza y de toda la infraestructura necesaria para el desarrollo económico-social- sigue negociando en la paritaria niveles de salarios que colocan a los trabajadores por debajo de la línea de pobreza.
Del acuerdo paritario, no surge que la UOCRA negociara ninguna mejora en las condiciones de trabajo de los trabajadores y trabajadoras, limitándose sólo a una recomposición salarial insuficiente.
Obviamente, Gerardo Martínez no se olvidó de negociar con la patronal el pago de la cuota sindical compulsiva y obligatoria (mal llamado aporte solidario), del 1,5% de los salarios de todos los trabajadores y trabajadoras, estén o no afiliados a la UOCRA.
Además del 1,5% durante 6 meses, Gerardo Martínez se encargó de negociar una "contribución empresarial" en favor de la UOCRA, de $ 265 mensuales por cada trabajador y durante 8 meses a partir del 1 de julio de 2021.
El salario, ese importe de dinero que perciben las personas trabajadoras a cambio de su trabajo, de entregar muchas horas diarias de su vida en favor del empleador - muchos dicen que las personas trabajadoras cambian su libertad por salario - debe servir para que esa persona pueda vivir con todas sus necesidades satisfechas, de ella y de su familia.
Con el sueldo que una persona percibe, debería acceder a una vivienda adecuada, vestimenta, alimento, salud, educación, esparcimiento y demás necesidades básicas de la vida de las personas.
Para ello, el INDEC ha creado un parámetro que indica el importe mínimo que debe percibir una persona trabajadora para vivir dignamente, la cual se denomina canasta básica.
Esa canasta básica familiar de 4 personas, ha sido fijada por el INDEC en la suma de $ 60.874 a valores de marzo de 2021.
Para el mismo mes, la UOCRA fijó un salario para un ayudante de la Industria de la Construcción, de $ 38.846,72 (resultante de multiplicar el valor horario de abril de 2021 de $ 220,72 x 176 horas mensuales - jornada semanal de 44 horas x 4 semanas = 176 horas)
Un salario bruto (ya que falta restarle los descuentos) de $ 38.846,72, se encuentra, luego de haber sufrido el incremento de abril de 2021 del 12%, unos $ 22.027,28 por debajo de la canasta.
Ello significa que una trabajadora o un trabajador que trabaje en la construcción, que cobra el salario negociado en la paritaria es considerado pobre, conforme la propia definición que efectúa el INDEC.
Es pobre, porque cobra $ 22.027,28 menos que los necesarios.
En consecuencia, no hay ninguna paritaria que festejar ni destacar, la UOCRA tiene sometidos a los trabajadores a la pobreza, mientras asegura a las empresas, grandes ganancias.
Es importante destacar que entre los empresarios aportantes al nuevo impuesto a la riqueza se encuentran dueños de importantes empresas constructoras.
Los empresarios ricos y los trabajadores pobres, todo gracias a la paritaria de la UOCRA.
Obviamente que no es ésta ninguna novedad, desde hace más de 50 años que la UOCRA somete a los trabajadores a salarios de miseria y a un régimen legal -la ley 22.250- que brinda sometimiento y trato de ciudadanos de segunda a las personas trabajadoras de la construcción.
A pesar de ello, la UOCRA se encargó de hacer sus negocios, se garantizó, además de la cuota sindical compulsiva -a cambio de haber firmado ese acuerdo salarial miserable-, de la contribución empresarial.
Ello implica un fabuloso ingreso de dinero en favor de la UOCRA, obviamente, obtenido a cambio de someter a los trabajadores.
Si consideramos, tomando datos propios informados por el IERIC, organismo conformado por la UOCRA y la cámara argentina de la construcción, es decir los mismos que hacen negocios en la paritaria, que el último valor informado de trabajadores registrados a enero de 2021 es de 300.168, la UOCRA recaudaría de las empresas, como contribución salarial la suma de $ 636.356.160 (resultante de multiplicar $ 265 por trabajador x 300.168 trabajadores x 8 meses).
La UOCRA, entregó los salarios de los trabajadores a cambio de un poco más de 6 millones de dólares en los próximos 8 meses, más precisamente U$S 6.508.040, tomando el valor del dólar oficial del 26-4-21 de $ 97,78.
Más de 6 millones de dólares no convierten a la UOCRA en una pobre institución sindical pero a cambio de eso sí empobreció a los trabajadores y trabajadoras de la construcción.
En la citada paritaria, la UOCRA acordó un incremento salarial, durante 2021 del 63% siempre sobre el valor de los salarios a marzo de 2021.
Obviamente que si partimos de un salario promedio por debajo de la línea de la pobreza y que el incremento salarial de abril de 2021 es del 12%, los salarios siguen perdiendo.
Con un incremento del 12% a abril, cuando el índice de precios al consumidor sólo por los meses de enero, febrero y marzo de 2021, lleva acumulado un 13% y se espera para abril que el índice llegue al 4%, por el mismo período que la UOCRA acordó un incremento salarial de 12%, el índice de precios al consumidor estaría alrededor del 16%.
En resumen, la paritaria que arranca con salarios por debajo de la línea de la pobreza, es acordado para el primer cuatrimestre, en 4 puntos porcentuales menos.
Más pobreza a la pobreza, claros síntomas de un sistema sindical que no representa los intereses de los trabajadores.
Un sindicalismo retrógrado y entreguista que privilegia las ganancias de los empleadores y las suyas propias por encima de los salarios y condiciones de trabajo de las personas trabajadoras.
Un panorama negro para los trabajadores representados en la paritaria por la uocra.
Trabajadores y trabajadoras de la construcción, nuevos tiempos llegaron y no están sólos, pueden incorporarse a una real y verdadera representación de los trabajadores.
Los viejos esquemas sindicales, ya caducos, deben ser reemplazados por las nuevas organizaciones gremiales, nacidas de la libertad y democracia sindical.
𝗘𝗹 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝘂𝗰𝗵𝗮𝗿 𝗽𝗼𝗿 𝘀𝘂𝘀 𝗱𝗲𝗿𝗲𝗰𝗵𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼 𝗱𝗲 𝘂𝗻 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱𝗲𝗿𝗼 𝘀𝗶𝗻𝗱𝗶𝗰𝗮𝘁𝗼 𝗵𝗮 𝗹𝗹𝗲𝗴𝗮𝗱𝗼.
𝗘𝗹 𝗦𝗜𝗧𝗥𝗔𝗜𝗖 𝗹𝗼𝘀 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮.
𝗟𝗶𝗯𝗲𝗿𝘁𝗮𝗱 𝘀𝗶𝗻𝗱𝗶𝗰𝗮𝗹 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶𝗿 𝗮 𝗾𝘂é 𝘀𝗶𝗻𝗱𝗶𝗰𝗮𝘁𝗼 𝘀𝗲 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗿𝗲 𝗽𝗲𝗿𝘁𝗲𝗻𝗲𝗰𝗲𝗿.
𝗗𝗲𝗺𝗼𝗰𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮 𝘀𝗶𝗻𝗱𝗶𝗰𝗮𝗹 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶𝗿 𝘆 𝘀𝗲𝗿 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶𝗱𝗼.
𝗘𝗹 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗼 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼 𝘀𝗶𝗻𝗱𝗶𝗰𝗮𝗹 𝘀𝗲 𝗹𝗹𝗮𝗺𝗮 𝗦𝗜𝗧𝗥𝗔𝗜𝗖.