SOCIOS EN LA PANDEMIA
La UOCRA y la Cámara de la Construcción no cumplen la ley, pero proponen un protocolo
La UOCRA y la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) presentaron
al presidente una propuesta de flexibilizar la cuarentena en las obras
privadas. Conformaron un protocolo por el COVID-19 para aplicar en las obras,
donde por ejemplo se tomaría la fiebre de los trabajadores con personal con equipamiento
específico (Tivek), el delegado de UOCRA y el jefe de obra serían los
responsables de controlar el cumplimiento del sofisticado protocolo.
Hipocresía vs Realidad
Lo primero que vale resaltar es la continuidad de la “Alianza Estratégica”, como ellos mismos lo definen, entre UOCRA y CAMARCO que deja como resultados más de 200 trabajadores muertos por año en accidentes evitables, empresarios millonarios que ante el primer bajón de la actividad despiden, un sistema de coimas con dirigentes sindicales que “venden” las condiciones de seguridad e higiene de los trabajadores, una actividad con el 60% del trabajo en negro.
Estos socios estratégicos son cómplices de los 23 meses de caída en la actividad ya que acompañaron aplaudiendo en primera fila al gobierno de Macri. No les importo el destino de los trabajadores ya que somos nosotros quienes pagamos en la caída y fuimos convidados de piedra durante todos los años donde la actividad crecía a tasas siderales y los despachos de cemento no llegaban a cubrir la demanda.
Ahora tienen miedo porque tanto la UOCRA como las grandes empresas que representa la Cámara nunca meten la mano en el bolsillo propio para afrontar las malas y entonces tenemos que escuchar con sorpresa que la obra social está en quiebra o que las empresas no pueden sostener a los trabajadores por 15 días sin actividad.
Entonces vale la pena preguntarse, ¿Dónde están los millones que recaudaron?
El protocolo es impracticable por el mismo sistema generado por esta sociedad. El SITRAIC viene denunciando hace muchos años en cada campaña contra el trabajo en negro, que los trabajadores no tienen las condiciones mínimas de seguridad e higiene. En cada obra con la bandera verde de la UOCRA no se garantiza agua fría en verano, ropa de trabajo, ni un baño o vestuario.
Es difícil pensar que pueden garantizar condiciones para evitar el contagio de coronavirus. Lo más ridículo es que según este protocolo los garantes en cada obra son el delegado gremial, que en el caso de la UOCRA es puesto a dedo, y el jefe de obra que es seguramente quien paga la coima todos los viernes.
Son incumplidores de las leyes laborales, son incumplidores de las leyes y normas de seguridad e higiene, incumplieron el Decreto 329/2020 y Techint echó a 1450 trabajadores con la complicidad de la UOCRA.
Incumplidores seriales proponen un protocolo que saben nunca van a cumplir. Nunca estos socios estratégicos pueden ser la solución cuando son parte del problema.
Una salida real
La alianza estratégica también pide créditos y un plan de obras para salir de la crisis.
Nosotros alertamos al Presidente que la salida para reactivar la industria de la construcción está en una convocatoria amplia a todos los sindicatos que la componen (incluyendo por supuesto al SITRAIC) a los consejos profesionales, a representantes de las pequeñas y medianas empresas, a los cooperativistas dedicados a la construcción y a los representantes de los pequeños y medianos corralones y/o venta de insumos de la construcción.
De ahí pueden salir soluciones reales y que esa reactivación genere trabajo genuino con mano de obra intensiva, empleos registrados y miles de nuevos puestos de trabajo.
Si esto no ocurre será parte de la misma historia que nos trajo hasta aquí y la UOCRA y la Cámara de la Construcción seguirán llenando los bolsillos de payaso de las grandes empresas sin ningún compromiso con los trabajadores ni con el desarrollo del país.
