𝐋𝐀 𝐕𝐈𝐎𝐋𝐄𝐍𝐓𝐀 𝐈𝐍𝐓𝐄𝐑𝐍𝐀 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐔𝐎𝐂𝐑𝐀 𝐄𝐍 𝐉𝐔𝐉𝐔𝐘

Como nos tiene acostumbrados, la UOCRA vuelve a resolver sus internas por medio de la violencia.
Se llevan adelante las elecciones en las pocas delegaciones que no permanecen intervenidas por la UOCRA central, y en el caso de Jujuy, cuya intervención fue dispuesta por Gerardo Martínez como respuesta al desembarco del SITRAIC en dicha provincia, se vivieron graves hechos de violencia.
Las imágenes difundidas por el medio “El Cronista de Jujuy”, muestran como dos grupos de personas se enfrentan a golpes y pedradas.
Ambos grupos se identifican como pertenecientes de la UOCRA y el enfrentamiento se relaciona con la interna y claramente con la falta de libertad y democracia sindical, ya que supuestamente, una de las listas no ha sido oficializada y por ende no pudo participar del acto eleccionario, si es que puede calificarse como tal al caso de la presentación de una sola lista y proscripción de la otra que pretendía participar.
No llama la atención éste tipo de acciones de la UOCRA, que carente de todo tipo de acción sindical, reacciona en forma vandálica y violenta.
Tampoco llama la atención que Gerardo Martínez guarde silencio, ya que él es el padre y responsable de la violencia institucional de la UOCRA, que se aplica como único método gremial, se resuelven las internas, se disciplinan a trabajadores y empleadores.
Raro es que ese método sea aplicado y sostenido por quien ocupa un cargo ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT y es a la vez integrante del Consejo de Administración de la misma organización desde el año 2005.
Cuando se pregona la violencia en los hechos y dentro de nuestro país, pero se declama el respeto a la libertad sindical y a la democracia sindical en el exterior, nos encontramos frente a una situación de ambivalencia que está cercana a la locura.
Esa situación no es desconocida por las autoridades de nuestros país ni por los demás integrantes de la CGT que siguen sosteniendo a Gerardo Martínez como Secretario de Relaciones Internacionales de dicha central, pero aún así hacen la vista gorda y mirando para otro lado, como si nada pasara mientras los trabajadores son golpeados, amedrentados y sometidos a una representación sindical violenta.
Lo que pasó en Jujuy no es un acontecimiento aislado, es la muestra cabal que la UOCRA y Gerardo Martínez sólo tienen como acción sindical la violencia.
La violencia como única herramienta de acción gremial no permite que las relaciones laborales y sindicales del sector se desarrollen con respeto a la libertad ni a la democracia sindical.
𝐃𝐞𝐬𝐝𝐞 𝐞𝐥 𝐒𝐈𝐓𝐑𝐀𝐈𝐂 𝐥𝐞 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐦𝐨𝐬 𝐛𝐚𝐬𝐭𝐚 𝐚 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐨𝐥𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚, 𝐞𝐱𝐢𝐠𝐢𝐦𝐨𝐬 𝐞𝐥 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐞𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐲 𝐥𝐚𝐬 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐚𝐝𝐨𝐫𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐝𝐮𝐬𝐭𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐜𝐜𝐢ó𝐧 𝐝𝐞 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐩𝐚í𝐬.
𝐃𝐞𝐛𝐞 𝐭𝐞𝐫𝐦𝐢𝐧𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐔𝐎𝐂𝐑𝐀 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐠𝐨𝐛𝐢𝐞𝐫𝐧𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐦𝐢𝐭𝐞 𝐞𝐥 𝐮𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐨𝐥𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚, 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐚𝐫𝐢𝐳𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐲 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐚𝐝𝐨𝐫𝐚𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐚𝐣𝐮𝐬𝐭𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐯𝐨𝐜𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐟𝐥𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐲 𝐞𝐥 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐥𝐞𝐠𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐚𝐜𝐮𝐞𝐫𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐅𝐌𝐈.